La pérdida de la esperanza suele tener su raíz en la falta de grandeza de ánimo y de humildad.
Curiosidad y Tentación pueden más que nosotros, liberando así en el mundo todas grandes aflicciones que hoy existen en nuestros días. Pero lea detenidamente el libro de la vida, la mente de Dios (Génesis 2, 9 ). Pero Jesucristo trajo al mundo la esperanza que hace soportar todas nuestras penalidades: Yo soy el camino, la verdad y la vida (Juan 14, 6).
La Esperanza no es una simple ilusión ingenua, se trata de tener fe en que uno puede. No te dejes caer en una presunción. En un infantilismo espiritual. La pérdida de la esperanza suele tener su raíz en la falta de grandeza de ánimo. El Señor dijo en su Palabra: Animo yo he vencido al mundo. En Él conseguiremos grandeza de espíritu y humildad como también el ejemplo de mujeres santas como Sara, Rebeca, Raquel, Miriam, Débora, Ana, Yudit y Ester signos de esperanzas. La figura más pura es María en el cielo y en la tierra (lucas 1, 38). María se sorprendió por el saludo del ángel pero no tubo miedo y gozaba del favor de Dios. Ud hoy también puede gozar del favor de Dios sin ningún tipo de temores de este mundo. Se imagina si a Ud se le presentaría un ángel que le pasaría?
Dios forma a su pueblo en la esperanza de la salvación para que hombres y mujeres lleven el mensaje de Jesucristo: Dios Salva, el Ungido. Mujeres sin temor para trasmitírselo a los hijos y los hombres con la mirada puesta en la cruz en una vida de entrega. El Señor hará que reine la Paz entre las naciones ( Isaías 2, 5) y que será grabada en los corazones (Jeremías 31, 31-34), pero hay que purificarse de todas las infidelidades (Ezequiel 37). Entonces Él vivirá en nosotros y nosotros para El y seremos Mensajeros de Cristo para todas las naciones (Isaías 49, 5-6). Dios nos ha creado sin nosotros pero la salvación sin nosotros no es posible porque todos tenemos que formar un solo cuerpo en Cristo Jesús. AMÉN.
La desesperanza no llega de modo repentino.
Sino por una paulatina dejadez, que a su vez conduce a una tristeza que paraliza. Es como una humildad pervertida, por eso la esperanza para toda la humanidad ES JESUCRISTO (juan 1, 12). Con esta cita mi querida Hermana o Hermano Uds. será recibido por Él y será su Hijo.
ORAMOS POR UD PARA QUE EL REY DE REYES Y EL REY DE SEÑORES LLEGUE A TU VIDA, A TU FAMILIA Y PASE SANANDO TODA DOLENCIA ESPIRITUAL, Y DIGA CON NOSOTROS SEÑOR QUIERO RECIBIRTE HOY EN MI CORAZÓN COMO MI ÚNICO SALVADOR Y DUEÑO DE MI VIDA, PORQUE SÓLO TU SEÑOR CONOCES TODOS MIS PROBLEMAS Y MIS ANGUSTIAS.
SEÑOR, GRACIAS POR RECIBIRME Y HACERME TU HIJO. AMÉN.
Hugo Lucio Gonzalez
Mensajero de Cristo
Miriam Mónica Mandolesi
Mensajera de Cristo
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