
Lamentablemente los cristianos actuales no tenemos conciencia completa que pertenecemos al reino de Dios. Y me atrevo a hacer semejante declaración basado en la propia realidad que nos circunda. Inclusive, el mismo hecho que deba explicar esta declaración ya constituye parte de la veracidad de la misma. La realidad a la que me refiero es que nuestras ciudades todavia no han sido conquistadas completamente por el Evangelio del reino de Dios. Y en base a este comprobante irrefutable es que debemos reveer nuestra posición, nuestra visión de Reino y nuestra actividad en el Evangelio.
El hecho de no tener consciencia de Reino nos incapacita para pensar como poseedores de un Reino, ciudadanos de un Reino y Guerreros activos en la extensión del Reino de Dios.
Yo, pues, os asigno un Reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comaís y bebaís a mi mesa en mi Reino y os senteís en tronos juzgando a las doce tribus de Israel ( Lc. 22, 29-30 ).
Jesús hizo semejante declaración en contexto en la última cena. El traidor estaba metiendo su mano todavia en el plato junto con Jesús, mientras les hablaba de la posición de servicio que debían tener los que participaban de su reino, indicando que el mayor en el Reino de Dios es el que sirve y no es servido . En este marco es que Jesús dice explícitamente que nos asignaba un reino, así como el Padre se lo había asignado a El.
El Reino de Satanás ha sido invadido por el Reino de Dios, literalmente y de manera súbita al nacer Jesús en Belén de Judea. Sabiendo el diablo que este hombre vendría a conquistar su territorio se opuso del primer momento.
Y le llevo el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra y le dijo el diablo: a tí te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero se la doy. Si tu postrado me adorares, todos serán tuyos (Lc. 4, 5-7).
Prefería el diablo ceder los reinos que tenia bajo su dominio para seguir ¨ controlando ¨ esos reinos que entrar en un enfrentamiento abierto con el nuevo conquistador. Si tu eres dueño de una parcela de tierra y cedes el dominio de la misma sin cambiar los papeles tú sigues siendo el dueño. Eso pretendía el diablo. Cambiar de domino pero no de dueño.
El diablo supo desde el primer momento que Jesús entró en acción, que la expresión del Reino de Dios incluía la conquista y dominación Territorial, así que prefirío hacerla la propuesta a Jesús
acerca de la postetad con la cual dominar los reinos de la tierra, sin que pasen legítimamente a otro dueño. Sabía que un enfrentamiento abierto con Jesús podía costarle caro, podía perder su Territorio. Bueno, finalmente eso pasó.
Los cristianos no nos conformamos con lo que tenemos escrito en la Biblia. Hay un constante esfuerzo derrochado en inventar, aplicar nuevas estrategias, gastar enorme cantidad de recursos y organizar tareas faraónicas para la conquista de una sola alma si es necesario, porque en mucho de los casos penamos que todo el esfuerzo és válido para ganar siquiera una sola persona. PERO ESE NO ES EL MANDATO DEL SEÑOR. EL QUIERE TODA LA CIUDAD DEL MUNDO PARA ASI.
Esto demuestra que tenemos una visión limitada de lo que significa el Reino de Dios . Pensamos en términos de Reino de Dios cuando tenemos un grupo de personas sentadas en el templo. Mientras Dios piensa en su Reino cuando escribe ..
Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por los siglos de los siglos ( Apocalipsis 11, l5 )
REINO DE DIOS SOBRE EL TERRITORIO DE LA CIUDAD.
Hay que tener presente que en toda guerra espiritual suceden tres cosas:
1- Confrontación espiritual.
2- Conquista Espiritual.
3- Control Espiritual.
El hecho de no tener consciencia de Reino nos incapacita para pensar como poseedores de un Reino, ciudadanos de un Reino y Guerreros activos en la extensión del Reino de Dios.
Yo, pues, os asigno un Reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comaís y bebaís a mi mesa en mi Reino y os senteís en tronos juzgando a las doce tribus de Israel ( Lc. 22, 29-30 ).
Jesús hizo semejante declaración en contexto en la última cena. El traidor estaba metiendo su mano todavia en el plato junto con Jesús, mientras les hablaba de la posición de servicio que debían tener los que participaban de su reino, indicando que el mayor en el Reino de Dios es el que sirve y no es servido . En este marco es que Jesús dice explícitamente que nos asignaba un reino, así como el Padre se lo había asignado a El.
El Reino de Satanás ha sido invadido por el Reino de Dios, literalmente y de manera súbita al nacer Jesús en Belén de Judea. Sabiendo el diablo que este hombre vendría a conquistar su territorio se opuso del primer momento.
Y le llevo el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra y le dijo el diablo: a tí te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero se la doy. Si tu postrado me adorares, todos serán tuyos (Lc. 4, 5-7).
Prefería el diablo ceder los reinos que tenia bajo su dominio para seguir ¨ controlando ¨ esos reinos que entrar en un enfrentamiento abierto con el nuevo conquistador. Si tu eres dueño de una parcela de tierra y cedes el dominio de la misma sin cambiar los papeles tú sigues siendo el dueño. Eso pretendía el diablo. Cambiar de domino pero no de dueño.
El diablo supo desde el primer momento que Jesús entró en acción, que la expresión del Reino de Dios incluía la conquista y dominación Territorial, así que prefirío hacerla la propuesta a Jesús
acerca de la postetad con la cual dominar los reinos de la tierra, sin que pasen legítimamente a otro dueño. Sabía que un enfrentamiento abierto con Jesús podía costarle caro, podía perder su Territorio. Bueno, finalmente eso pasó.
Los cristianos no nos conformamos con lo que tenemos escrito en la Biblia. Hay un constante esfuerzo derrochado en inventar, aplicar nuevas estrategias, gastar enorme cantidad de recursos y organizar tareas faraónicas para la conquista de una sola alma si es necesario, porque en mucho de los casos penamos que todo el esfuerzo és válido para ganar siquiera una sola persona. PERO ESE NO ES EL MANDATO DEL SEÑOR. EL QUIERE TODA LA CIUDAD DEL MUNDO PARA ASI.
Esto demuestra que tenemos una visión limitada de lo que significa el Reino de Dios . Pensamos en términos de Reino de Dios cuando tenemos un grupo de personas sentadas en el templo. Mientras Dios piensa en su Reino cuando escribe ..
Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por los siglos de los siglos ( Apocalipsis 11, l5 )
REINO DE DIOS SOBRE EL TERRITORIO DE LA CIUDAD.
Hay que tener presente que en toda guerra espiritual suceden tres cosas:
1- Confrontación espiritual.
2- Conquista Espiritual.
3- Control Espiritual.
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